Archive for the ‘reflexiones’ Category

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Porque asi es como somos…

junio 11, 2007

Despues de un tiempo escribiendo solo acerca del manga, anime, videojuegos, y demas hobbies, hoy vengo con una de esas tiras reflexivas que tanto nos gusta leer.

La gente; que raros somos, cambiamos de parecer al igual que cambiamos de calzoncillos.

Un dia queremos algo con locura; al dia siguiente ya se fue el querer, solo queda la locura.

¿Hay algo que nos incite a cambiar tanto en tan poco tiempo?

Claro, es el mundo, lo que nos rodea; cada vez vemos cosas nuevas que o nos atraen o nos disgutan, pero siempre tienen un efecto sobre nosotros.

Como hable con un señor el otro dia, la unica forma de no dejarse influir por el exterior seria vivir encerrados en una cueva aislado de todo contacto social, cosa que no haria nadie en esta sociedad en la que vivimos actualmente, donde lo que prima es la fama, el dinero y el poder ( casi siempre, la alianza del amigo fama con el compañero dinero nos da esto ultimo).

Menudos imbeciles somos, las de cosas que habremos hecho aun sin querer, solo para dar una imagen atractiva frente a los demas ; desde luego si es que existe algun Dios que nos creo, se cebo con nosotros.

La gente de ahora no sabe lo que es la felicidad, solo son cuerpos vacios (vasijas) que se arrastran sin saber siquiera adonde van; hacen esto, hacen lo otro, y cuando se dan cuenta ya tienen medio pie en la tumba, sin darse cuenta de que solo han sido un amasijo de carne inutil que ha vagado por el mundo dando tumbos.

¿Asi es como somos?¿Asi es como se supone que deberiamos ser?

El ser humano parece ser una caja de pandora que alberga secretos que nunca conoceremos en su plenitud.

Unos nos podemos satisfacer de una forma, otros de otra; parece que el unico motivo por el que vivimos es para disfrutar, y nuestro mayor miedo es que se acabe esa felicidad, por lo que haremos lo posible para tenerla siempre a nuestro lado; eso implica traiciones, infidelidades, y un largo etcetera.

Eso si, hay algo comun, la idiotez, el no pensar.

¿Que persona en medio de esta orgia de felicidad divaga y reflexiona sobre la vida?

“Para que voy a perder el tiempo en eso” diran la mayoria, “Yo soy feliz y punto”.

Que manera de ser mas vacia, eso no lo llamo yo humano, mas bien se podria clasificar como sub-humano.

Claro que yo tambien lo soy a veces, de vez en cuando desciendo a ese nivel para darme un paseo.

Casi siempre en momentos de debilidad o cuando se pierde algo querido.

Me rio yo del post aquel que puse hace un tiempo diciendo algo como “He perdido lo unico que queria en mi vida”.

Menuda gilipollez; las de tonterias que se dicen cuando nos enamoramos.

Por fin se ha ido mi padre a trabajar, estaba harto de que rondase por mi cuarto.

Eso es, ahora vete a trabajar, deja que te exploten, haz algo que no quieres; no eres mas que una pieza del gigantesco mecanismo que mueve esta sociedad.

Tu no seras recordado por nada Papá, siento decirtelo.

Cuando mueras, llorara la familia, y al cabo de un tiempo nadie se acordara de ti.

Tus huesos estaran pudriendose a dos metros bajo tierra, mientras donde encima de lo que antaño fue tu lapida, ahora se estara construyendo un bloque residencial con piscina donde la gente disfrutara mientras a la vez te dicen: “Imbecil, mirate, toda tu vida trabajando para que ahora nosotros nademos sobre tus huesos en esta piscina que apesta a meado de bebe”

Bah, asi es el ciclo de la vida; unos vienen, otros van.

Espero que hallais disfrutado de este esperpentico post sin orden alguno , que refleja exactamente como esta mi cabeza ahora.

Bueno, os dejo, me voy a adentrar un rato en la subhumanidad mientras veo la television y alguno de sus estupidos programas.

Sayônara

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Tecnolerdos…

abril 13, 2007

Acabo de leer esto en Meristation, y me he sentido con la obligacion de subirlo aqui, por que desde luego lo que comenta este tio es EXACTAMENTE lo que pasa con gente de mi casa como mi madre o mi padre ( aunque este ultimo ya digamos es mas “pro” con el Pc xD)

Trabajo en una oficina que tiene bastantes años de antigüedad, perfil técnico y con mucha gente. Esto significa que el rango de edades que abarcan mis compañeros es amplio, así que podemos encontrar gente de mi categoría profesional que va desde más o menos mi edad (yo soy de los más jóvenes) hasta prácticamente la de jubilación. Dejando aparte los temas técnicos, en los que todos son bastante expertos, una de las cosas que más me ha llamado la atención desde que entré es la frontera invisible que nos separa a los que hemos integrado los ordenadores como una herramienta natural de trabajo, de los que los sufren como una carga añadida a su jornada laboral, afectando a su rendimiento clarísimamente. Es un hecho que la gente de mi edad es la que más o menos marca el límite de los que empezaron a estudiar con ordenadores, pero los que son más mayores se dividen entre los que espabilaron y consiguieron adaptarse (con un esfuerzo mayor al mío, no lo pongo en duda) y los que jamás lo han logrado, más que nada, por falta de actitud.

Hasta ahora nunca le había dado importancia porque no me afectaba, pero hace poco tuve que trabajar unas horas en la mesa de una de estas personas con problemas de adaptación a las máquinas, teniendo este señor el poder sobre el ratón, y, entre despedazarle con mis propias manos fruto de la desesperación ante su estilo, o intentar memorizar aquellas cosas que me sacaban de quicio para hacer un post, opté por lo segundo. Los dos ganamos: él conservó su piel y yo mi puesto de trabajo.

A continuación haré una lista de los patrones comunes que he observado en esta gente, que son unos cuantos (no demasiados) en mi oficina, y no sólo en relación con lo de aquel día, sino con muchos otros momentos que he vivido. Si identificáis a alguien con estos conductas en el trabajo, sin duda estáis ante uno de ellos.

Perfil

– Edad entre cuarenta y cinco y sesenta y cinco años
– Titulación superior
– Pertenecen a la “vieja escuela”.
– Capacidad alta en los aspectos técnicos de su trabajo
– Amplia experiencia laboral, desarrollada mayoritariamente en la empresa actual
– Mínimo de diez años trabajando con ordenador de forma continua durante su jornada laboral
– Formación recibida en ofimática en algún momento de su carrera profesional, a cargo de la empresa

Síntomas

– En internet, siempre hacen doble click en los links. Alguien les debió decir allá por los noventa que para abrir cualquier cosa en el ordenador había que hacer doble click encima, y nada, que así siempre. Con lo que no contaban es con que la era internet llegaría, y que cuando la página web en la que están navegando los vínculos pinchados aparecen en ventanas nuevas, el chocho de páginas abiertas que se les puede llegar a montar de tanto dobleclicar, pasa a ser la fiesta de la ventana en cuanto se descuidan.

– Leen cualquier mensaje que les aparece en el ordenador desde el principio hasta el final, como si fuera la primera vez que les aparece en la vida. A ver, a todos nos pregunta el ordenador mil veces al día cosas tipo “¿Desea guardar el archivo?”, “Si cierra, los cambios que no haya guardado se perderán”, “Este archivo podría contener elementos no seguros”… yo qué sé, mil cosas que estamos hartos de ver y que aceptamos de manera casi automática, o no, pero en plan pim-pam pim-pam. Antes de pensarlo, ya lo hemos pulsado. Ellos no, ellos leen cada mensaje con cuidado, meditan sobre él, ponen lentamente el cursor sobre el ok, vuelven leerlo por si se han perdido algo, y hacen lo mismo que llevan haciendo diez años ante ese mismo mensaje: aceptar, o no. Si estás con ellos en ese momento, tienen la extraña manía de leerlo en voz alta, como si el ordenador tratara de comunicarse con ellos y ellos fuesen los elegidos de hacer de intérpretes con el mundo.

– No conciben espacialmente el monitor. Cada vez que tienen que cerrar una ventana, minimizarla o abrir algo del escritorio, divagan en varias direcciones con el cursor del ratón hasta que hallan el mismo botón, icono o crucecita que pulsan varias veces todos los días, y que está en el mismo sitio de siempre. Es fascinante esto, cómo mueven el cursor con su cara de concentración y eso, pero a partir de la tercera vez pone un poco de los nervios y dan ganas de echar mano al ratón.

– No tienen ningún acceso directo en el escritorio, o tienen tantos que no necesitan abrir el Explorador de Windows porque lo tienen todo ahí, aquí siempre estamos ante extremos. Depende de lo que aprendieran el primer día que contactaron con una computadora. Que les enseñaron a grabar archivos en el Escritorio: pues los ponen todos. Que no les enseñaron: pues ninguno.

– Todavía se acuerdan del WordPerfect y a veces le llaman así al Word por error.

– En internet, en vez de usar buscadores, lo escriben todo en la barra de direcciones con sus www y su .com, por lo que su lista tiene unas ochocientas direcciones grabadas, es un espectáculo cuando la despliegan. Una frase para la historia que escuché esta semana fue algo así: “me parece que me voy a pasar al Google ese… el Yahoo está un poco flojo últimamente, no encuentro casi nada”.

– Cuando se meten en internet y les saltan pop-ups con publicidad, se los leen detenidamente, por si es algo importante. Si les salta dos veces, lo leen dos veces.

– En su bandeja de entrada del correo electrónico, tienen cosas de 1998.

– Sus correos electrónicos y archivos de word, siempre tienen la letra y tamaño que viene por defecto, y el estilo más sofisticado que usan la negrita, la cursiva, el subrayado, la mayúscula y el tabulador. Y el punto y aparte también.

– Las rutas de sus carpetas de archivos, suelen tener tantas subcarpetas acumuladas con el paso del tiempo, que se necesitan de diez a doce pasos para acceder al archivo en cuestión. Obviamente, cada vez que abren una subcarpeta, la actitud es la de: ponen el cursos del ratón en medio de la pantalla, buscan con la vista por todo el monitor como si no existiese relación entre lo que han clicado anteriormente y lo que se abre, lentamente aproximan la flechita, y hacen doble click en la que quieren con ciertas dudas, como si no existiese vuelta atrás en caso de error. Así las doce veces.

– No tienen favoritos, no conocen su existencia. Buscan su página en su lista de la barra de direcciones tras hacer scrolls de dos minutos, o la escriben otra vez, total, de ochocientas a mil almacenadas, qué más da.

– Si abren un powerpoint de coña enviado por correo electrónico, lo tienen que ver hasta el final porque no saben abortarlo, aunque no les guste. Si de repente sienten que les van a pillar con algo porno abierto hay dos opciones: o bien pasan todo a toda hostia (clickclickclickick…) o directamente apagan el ordenador con el reset (juro que yo lo he visto).

– Cuando les envían un chiste por correo que les hace mucha gracia, lo imprimen y te lo llevan a la mesa para que lo leas, que lo de los reenvíos es un poco tal. Los powerpoint graciosos que te reenvían, suelen ser de hace dos años mínimo. Eso, cuando no son de cadenas de “si no se lo reenvías a diez personas te entrará fimosis”, o fotos bonitas de cataratas, volcanes y lagos, que ya las viste en el Muy Interesante atrasado de la peluquería cuando se empezaba a llevar la cresta.

– Imprimen casi todo y lo acumulan en la mesa. Toman muchas notas a boli.

– No muestran emoción alguna ni curiosidad por cacharrear un poco por las nuevas opciones, cuando les cambian el equipo periódicamente por uno más nuevo.

– Cualquier archivo que no tenga extensión .pdf, .doc, .xls, .jpg o .zip (los típicos, vaya), se convierte en una barrera infranqueable que requiere de ayuda telefónica o pregunta directa al que tienen más cerca, en plan “¿esto qué es?”.

– No tienen ningún problema en enviar un correo electrónico de 15 megas si el peso de los archivos que quieren enviar suma eso. En este sentido son un poco psicópatas porque no tienen ninguna conciencia del bien y del mal.

– Para ellos, minimizar una ventana es sinónimo de hacerla desaparecer para siempre. Si tienen que abrir siete veces el Excel desde el Escritorio sin cerrar lo anterior, se abren y punto. Ya los cerrarán todos de golpe cuando se vayan a casa.

– Tienen el volumen de sonido al nivel que venía el primer día, por lo que sus vídeos, pdf’s con sonido o demás, son los que más se oyen de la oficina.

En fin, creo que es suficiente, aunque podría seguir horas. No es necesario que lo explique, pero esto no va por la gente que no sabe utilizar ordenadores porque no los necesita, no ha tenido oportunidad o no le ha dado la gana, que siempre hay alguien que dice que su madre es muy buena aunque no haya tocado un ordenador en su vida, pero que eso no le ha impedido criar a cinco hijos. No, yo voy por la gente que tiene la obligación profesional de usarlos, ha tenido tiempo y medios, y dispone de capacidad suficiente, ya que desempeña tareas que son mil veces más complicadas que manejar un ordenador, pero por algún motivo no les ha dado la gana hacer un esfuerzo y se han quedado atrás. Por supuesto que no son todos, pero yo conozco unos cuantos, exageraciones aparte. ¿Qué por qué me meto con ellos? Porque cuando lo ves de cerca, te das cuenta que el rendimiento laboral es algo más que estar ocho horas y media sentado en una mesa, sobre todo cuando te tiras cuatro de ellas colocando la flechita del ratón hasta que atinas en el botón. También es cierto que mi mundillo es muy peculiar, y existe gente que sabe un montón de lo suyo, pero son auténticos inútiles en otras facetas igualmente necesarias en su trabajo.

Que no hay excusa, vamos.

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Reflexiones…

marzo 6, 2007

Lo he perdido.

Si, asi de simple, ha desaparecido en mi vida lo unico que queria, y que tanto me costo conseguir.

Soy un imbecil sin cabeza.
Cada vez que reflexiono sobre el porque del comportamiento de las personas, siempre acabo delirando y sin entender porque muchas veces las personas actuamos de esa manera, y centrandonos mas, porque actuo asi yo.

Con esa manera, me refiero a una extraña costumbre que tengo, que consiste en que cuando las cosas no pueden ir mejor, me posee algo que hace que quiera echarlo todo por tierra; no le busques sentido, probablemente es que este loco.

Evidentemente la mayoria de las personas normales no me entienden cuando me ocurre esto. Es una especie de impulso masoca; ¿que gano perdiendolo todo?…ni yo lo se, pero es algo que proporciona una especie de placer extraño, es como disfrutar revolcandose en tu propia miseria, en tu propia humillacion…es como darte cuenta de que lo has perdido todo, por lo que ya no podras perder nada mas, y consecuentemente sufrir mas.

Realmente ahora me cuesta escribir esto, porque me asaltan tantas ideas que no se por donde escribir, es mas, me da miedo escribir; miedo por que se que esa persona probablemente nunca sepa que esto fue escrito y entonces ahora este perdiendo mi tiempo miserablemente, aunque pensandolo mejor, ¿que pierdo?; ahora mismo estoy en la biblioteca de mi universidad, realmente deberia estar en clase de Fisica, pero no voy a ir, es mas, no puedo ir; alguna extraña fuerza hace que no pueda ir y me tenga que quedar aqui escribiendo esto.

¿Porque me pasan a mi estas cosas?; siempre intento hacer todo lo mejor que puedo, pero irremediablemente nunca lo consigo; no solo no lo consigo, sino que la mayoria de veces encima fracaso en el intento.

Ja ja ja, yo mismo me hago gracia,¿como puedo ser asi?, ¿estoy condenado a fracasar siempre?.

Seguro que todo el que lea esto pensara “menudo loco”, porque claro, ellos ni en broma expresarian lo que verdaderamente sienten por miedo a quedar en ridiculo, y la mayoria de gente se oculta bajo una segunda piel.

Odio ese tipo de gente, ¿porque no os reconoceis como verdaderamente sois?; muchas veces pienso que hemos llegado a unos extremos de hipocresia en los que no se puede confiar en nada ni en nadie.

Joder, otra vez me invade esta sensacion…la sensacion de que me estoy perdiendo a mi mismo, la sensacion de que he perdido el rumbo, y dificilmente lo voy a volver a recuperar, la sensacion de que aquella persona que cuando a tu lado estaba, no tomabas tanto en cuenta, pero que cuando la has perdido, notas que has perdido una porcion de tu ser.

Ya solo queda mirar al futuro, es mas, yo siempre miro al futuro, en espera de que esto mejore y todo vaya sobre ruedas, por que si, suelo ser muy cobarde; ya me lo decia mi padre, “Nunca te enfrentas a un problema cuando lo tienes”.

Tenia toda la razon, yo no tengo ganas de complicarme la vida, que ya de por si es complicada, yo solo quiero disfrutar, ¿Tan dificil es eso en este mundo?,¿Para que diablos habre nacido si no puedo disfrutar todo lo que quiero?, y no me valen los dichos de algunas personas que afirman que lo que nos hacen feliz son las pequeñas cosas de la vida.

Yo solo quiero que me ocurran cosas buenas, no malas, ¿acaso estoy siendo egoista?, ¿es mucho pedir el no sufrir mas aun?; desde luego, el dios o quien quiera que sea que nos creo, estara riendose de lo gusto viendo al extremo de delirio al que han llegado sus pequeños hijos, es decir, nosotros.

Nosotros, bonita palabra, palabra que no voy a poder usar mas, al menos con quien yo deseo, ahora toca la parte que como dije antes a nadie le gusta pasar; la parte en la que estas solo de nuevo y esta vez definitivamente, porque se perdona una e incluso dos veces, pero ya la tercera es abusar; los errores a la larga se pagan.

Tambien esta la sensacion asquerosa, que es el saber que ya no es tuya, y puede ser de otro, y ahora ese otro hace lo que tu antes hacias, que tu ya nunca mas podras.

Podria seguir escribiendo mas, pero es inutil, ¿a quien le importa lo que me pase?, es lo mismo que ocurre cuando muchas veces alguien me cuenta sus problemas y yo asiento con la cabeza; realmente estoy pensando que hare tras terminar de hablar con el, o que cenare esa misma noche, es decir, que ni le estoy escuchando. Aunque quizas me pille de buenas, y le escuche, y oye, hasta puede que le ayude.
Pero eso no es culpa mia, al fin y al cabo somos humanos, ¿no?… y los humanos son egoistas.

Yo solo queria pasar el resto de mis dias contigo.

Ah!, olvide decir algo que nunca te dije: Se feliz de aqui en adelante.

Acabare con una breve historia que solo alguien lograra entender:

<—————->

-¿Quien va ahora?

-Tu!

-Ella!

-Yo!

-Nosotros….

<—————–>

Si amigos, este soy yo en esencia, y nadie me comprendera a menos que lea todo lo que escribi…